Me quiero, me cuido…

 

¿Sabes la importancia que tiene el cuidado personal en tu vida diaria y a que se refiere? El cuidado personal es mucho más que un baño diario, es más que comer sano o hacer ejercicio, el cuidado personal es atenderNOS a nosotros mismos en todas y cada una de las áreas de nuestra vida, es cuidar nuestros pensamientos, nuestras palabras, nuestras emociones; claro, el cuidar de nuestro cuerpo con una buena alimentación, ejercicio, higiene personal adecuada, etc. es una parte fundamental, pero dedicarme un poco de tiempo a mí, atender mi cuerpo, mi mente, mis emociones tiene un impacto positivo enorme en nuestra vida diaria, en el trabajo, en nuestra autoestima y en nuestras relaciones y ¿sabes porque?

 

El impacto directo que tiene MI cuidado personal en mi día a día y trabajo

Cuando estoy bien, todo a mi alrededor fluye mejor, crear hábitos que me mantengan en equilibrio, puede ser la clave para estar bien, sentirme en armonía y así transmitirlo y demostrarlo en mi trabajo y en mi día a día en general, es tan simple como asegurarme de dormir mis horas completas, tomarme diez minutos para estirar después de estar sentado o beber la cantidad de agua que mi cuerpo necesita, cuidarme no es un lujo, es una necesidad. En la rutina de trabajo, simplemente con tomarme un minuto para respirar profundo, mi mente está más clara, me siento más productivo, más presente; me lleva a enfrentar tareas con menos estrés y a conectar mejor con mis compañeros o con lo que está ocurriendo, es así de simple cuando el cuidado personal se convierte en una herramienta para desempeñarme mejor.

Y así como esas pausas me ayudan, mi autoestima, o sea cuando muestro respeto por mí mismo, cuando me permito pausas, cuando reconozco mis esfuerzos y no me refugio en la autocrítica constante, algo cambia, no es vanidad, es cariño a mi propia vida, es valorar mi esfuerzo, mi trabajo, mi vida y cuando ese cariño existe, mis días tienen más calma, más sentido y menos desgaste; estos sentimientos se ven y se viven en mi entorno creando mejores relaciones interpersonales con mi familia, mis amigos y mis compañeros de trabajo.

Cuando estoy bien conmigo, tengo más para dar, para escuchar, para acompañar, estar en paz conmigo mismo es un sentimiento que se transmite en mayor compasión a los demás, más empatía, más conexión, más energía en mi trabajo y por lo tanto mejor desempeño en todas las áreas de mi vida.

En el trabajo, se nota una diferencia enorme cuando tengo un buen cuidado personal, mayor concentración y mejor toma de decisiones, la productividad y creatividad se disparan, manejo mejor el estrés y eso me permite enfrentar los desafíos laborales (¡y de la vida!) con una mente más clara y positiva.

Cuando entendemos la premisa de "Merezco estar bien" inmediatamente tiene un efecto inmediato en mi autoestima, nos sentimos más seguros, más capaces y más felices. Y, ¿saben qué? Esa energía positiva es contagiosa.

Cuando estoy a gusto conmigo, mis relaciones personales también se fortalecen. Estoy más presente en las conversaciones, soy más empático con mi pareja, mi familia y mis amigos, y tengo la energía para cultivar esos lazos. Ya sea en casa o con mis compañeros de equipo, ser una persona que está en armonía consigo misma contribuye a crear un ambiente más respetuoso, colaborativo y positivo.

 

Mi Invitación de Hoy

Mi invitación para ti es que te preguntes: "¿Qué necesito hoy para sentirme mejor?" A veces es una comida nutritiva, apagar el teléfono por una hora, leer un buen libro o simplemente disfrutar de un momento de silencio.

El cuidado personal no es un lujo, es una necesidad y la base para ser la mejor versión de mí en cada área. Empieza con un pequeño cambio, sé constante y verás cómo esa inversión en ti se convierte en el mayor beneficio para tu vida diaria, tu rendimiento y tu felicidad.

 

¡Recuerda que mereces ese tiempo y ese espacio!